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LA EXHIBICIÓN NO SUPONE NINGÚN ARROJO, LA TRANSPARENCIA SÍ.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Borges. La noche cíclica

Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras:
los astros y los hombres vuelven cíclicamente;
los átomos fatales repetirán la urgente
Afrodita de oro, los tebanos, las ágoras.

En edades futuras oprimirá el centauro
con el casco solípedo el pecho del lapita;
cuando Roma sea polvo, gemirá en la infinita
noche de su palacio fétido el minotauro.

Volverá toda noche de insomnio: minuciosa.
La mano que esto escribe renacerá del mismo
vientre. Férreos ejércitos construirán el abismo.
(David Hume de Edimburgo dijo la misma cosa).

No sé si volveremos en un ciclo segundo
como vuelven las cifras de una fracción periódica;
pero sé que una oscura rotación pitagórica
noche a noche me deja en un lugar del mundo

que es de los arrabales. Una esquina remota
que puede ser del Norte, del Sur o del Oeste,
pero que tiene siempre una tapia celeste,
una higuera sombría y una vereda rota.

Ahí está Buenos Aires. El tiempo que a los hombres
trae el amor o el oro, a mí apenas me deja
esta rosa apagada, esta vana madeja
de calles que repiten los pretéritos nombres

de mi sangre: Laprida, Cabrera, Soler, Suárez...
Nombres en que retumban (ya secretas) las dianas,
las repúblicas, los caballos y las mañanas,
las felices victorias, las muertes militares.

Las plazas agravadas por la noche sin dueño
son los patios profundos de un árido palacio
y las calles unánimes que engendran el espacio
son corredores de vago miedo y de sueño.

Vuelve la noche cóncava que descifró Anaxágoras;
vuelve a mi carne humana la eternidad constante
y el recuerdo ¿el proyecto? de un poema incesante:
«Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras...»

lunes, 14 de agosto de 2017

Campos

Te abandono en la esquina cursi
del reordenamiento universal
y se forman campos secos en la noche.
¿Por qué chorrearás esa emoción
 que desgrana en dos ojos seductores

más la gesta del refuerzo?
Y soy blanca, como una estatua brotada de azucenas
que empuja lo indecible
sabiendo que merece más, algo como
una imagen que no desaparezca al acercarse

al etcétera de lo ajeno y lo soñado.
Son muchas nadas carcomiendo sin aviso
que infestan y te infectan con ese raro amor
que buscás y que parece que no existe
Y sos una ida bajo el amanecer gastado de tu propia repetición 
con la vuelta prohibida.
Pero está mi simpatía
que huye a plena carcajada
y se vuelve visible
en el miedo 
de esta yoica estupidez abandónica, vestida de pájaro
e intermitente, siempre ajena a fuerzas tenebrosas
de futuro
que siente los ahoras en la piel. 


Yo no quiero abandonarte
MabelBE

Procol Harum

viernes, 28 de julio de 2017

Entre palabras raras

Aún en el letargo que propone la bienvenida a enamoramientos que de tan lejanos son jugarretas, desde la reducción de la realidad con formas geométricas ténues, salto a la abstracción de emociones que mueven máquinas azarosas y melancólicas. No va a instalarse en mí ese reflejo en el tiempo, sólo me dejo encarcelar afuera de la jaula hasta que el tono caprichoso de su belleza borre las fronteras de lo irracional. Cuando quiero entrar, despierto, deforme y entre palabras raras. La pesadilla intenta parirme, pero soy irreflexiva y amo los finales felices, por eso me aborto. Aún en el letargo saludo con la mano en alto desde donde llegué volando antes que todos y yo misma, a salvar mi mundo.

MabelBE

martes, 25 de julio de 2017

El vestido 1

Tiene fondo negro y pequeñas flores
naranjas, azules, rojas, lilas, ¡blancas!
entre el verde de los tallos. Cae como un deleite
su seda, casi como sinónimo de lo fuerte que algo fue.
Vamos al cuadrilátero.
Señoras y señores, en este rincón, el vestido floreado!
con mi cuerpo y gran parte de mi alma en su interior.
En este otro rincón, la esperanza. Su perfume de libertad y
el consejo de que debo someterme a la dulce polisemia
de lo que soy
adentro del hoy.
¿Tengo necesidad de decirlo? ¿que puedo asumir
lo que hay
y cambiarlo, e inclinar la balanza
desde el mismo comienzo de la lucha, si así lo quiero?.
Que impresionante, saber cual es la forma de ganar un combate
esencial.
Mi vestido ido. Lo desconocido acercándose, con una
duración de encuentros y acontecimientos
que me perduran y que, en forma
fascinante, se introducen en mis entrañas
exigiendo que lo saque de mi vista. Y yo, que amaba
·¿será pasado?· a ese vestido floreado, no descifro
cómo desprenderme de la tela para siempre.
No hay más posibilidad, pareciera, que pintarme
los ojos, buscar que el cabello brille como vidrio acompasado, delinear
los labios para que la sonrisa alcance a verse
desde lejos, encontrarme
por fin
en la mirada de eso que por allí flota, esperando ser presente.
Si, el vestido está gastado, ·¿y esa energía que ronda y que
suave me empuja los ojos hacia otros terciopelos, gasas y tenues tules
de donde sale?·.
Si, si, el vestido está muy gastado.
Pero lo nuevo es de cuidado. Hay colores que me dan alergia, como
el gris. Hay telas que pueden lastimar la piel. Someterme
a este momento epifánico
asusta
y no por su porte de ambigüedad, que se da sólo
en la inexistencia de finales y principios, sino
por esas imágenes
que se encadenan debajo de lo que veo, con el único objetivo
de formar la hierba
básica
que pisará el futuro que me queda.
De estas tonalidades nuevas hablan las entrañas.
·¿Y el pasado?¿de qué me habla el pasado?· Si está a punto de
romperse. Una brisa mas o menos potente
y chau vestido. Sólo sus flores pesan, representando
esfuerzo y estrategia, y sosiego. Y aunque sea cursi, me cuesta olvidar
el cuidado que puse en las ocasiones en que lo usé, la pasión, tantos
paseos en tardes de primavera, esa imperceptible mancha
de brindis que todavía hace sonreír.
Cuarto round. Las entrañas vuelven a la carga
mandándome de esas imágenes
tan bellas, tan nuevas
¡tan sin dolor!
y me piden que me ponga otro vestido. Han traido varios modelos
y prometen más. Me repiten
que tengo derecho a hacerlo, que tengo la obligación.
¿Y tengo derecho a decirlo? yo sé que puedo cambiar la
historia, si quiero.
Me detengo en mi propio territorio, donde
las diferencias no hacen la diferencia, y calculo el peso del asumir
la cuestión.
¿Y otra vez es necesario decirlo? ¿que necesito
dejar librada una parte importante
de la inclinación de la balanza
al universo? ¿que a la vez
me apresa el nocaut? ·si es técnico mejor·.
En este rincón, el vestido floreado! Lo cambio, si quiero.
Y si no quiero, tendré que continuar mañana
igual que ayer, con mi vestido florecido/desteñido: un florilegio
de lo que he sido entre la vaguedad de lo que seré. Ruego ser
consciente.
En este otro rincón, las entrañas! mostrándome una fotografía de mí
con nuevo vestido, con ojos pintados, con brillo en el pelo que cae
por mis hombros sostenidos en un abrazo, con una sonrisa
delineada ·¿por mis instancias?·.
El tironeo hace que dude
sobre qué es lo que soy adentro de este hoy. O sobre cómo seguir entre
supuestos espejismos camaradas. ¿Otro vestido?
¿debo someterme, omitir, retirarme? ¿inclinar la balanza del combate?
·¿ser parte de lo que no fluye ni emana entre el origen
Se puede ver perfectamente. Las entrañas milagreras
enfrentadas a una melancolía de otoño que subyuga
y una verdad que avasalla sin aclarar lo que define.
Cierran este estadio, no habrá nuevos combates aquí. La elección
es concluyente. ·Que haré, yo que tanto temo a la expresión
"para siempre..."·.
¿La valentía aún duerme al borde del ring?
que el sparring me la alcance.
Sigo mirando el vestido ¿lo tiro, lo conservo para secar
el sudor del corazón? ¿asumo que no quiero
desprenderme? ¿o que sí quiero? ¿cambio, no cambio?.
El poder yace en perfumes desconocidos, el arrojo
solloza con el desgajo de las flores.
Espacio único de entrañas, vestido de destino.
Batalla. Inacción contra lo otro.



MabelBe / AKASHIA. Ojos abiertos

domingo, 23 de julio de 2017

Belleza otra vez por aquí


El tiempo que revive en el recuerdo de otras veces, la misma emoción perceptiva del amor que, sin cesar, renace y completa al espíritu. La felicidad en el tiempo y en el sueño donde me contabas sobre ese paisaje que veíamos desde una colina. La lealtad fluye y circula, y lo contrario desaparece sobre la banquina, de aquel mediodía mágico, su ruta con plantas y flores de enormes colores, yendo. En lo que amé y amo soy mi propia búsqueda y esas tardes de primavera sentada en el pasto con la frescura del sol cuando baja. Cuando me encontré cara a cara con mi fidelidad y el honor que no tiene prisa, fui aquellos con los que comparto la suave subida al cerro de los sueños cumplidos. Belleza otra vez por aquí.

MabelBE

miércoles, 12 de julio de 2017

viernes, 23 de junio de 2017

Olvido, para que


Visto desde adentro, pienso que escribí poemas prolíficos en una época honesta, con atardeceres que merodeaban la luna y con ataque de pánico al acercarse. Después, algunas confesiones y la unión por contagio del vacío de los huecos entre películas diferentes, hasta llegar a la mentira del dolor. Hoy, alguna tarde cruza esta cuestión brutal volando por mi memoria y de inmediato la incorporo mientras los silencios dicen "ya basta de esta fastidiosa orfandad"..Visto desde afuera, desde el espacio exacto que abraza lo que parecía inolvidable -pero que, como todo lo que se abandona, se va- el recuerdo me clava los ojos, volviéndose viento huracanado en la aureola espiritual de lo ya ido hasta desaparecer. En esta mirada el descuido no existe, y entonces no puedo discutir sobre una historia adentro de un poema, sobre la falta de elegancia o de respeto, o sobre la lealtad, porque son apenas la parte descolorida de lo anecdótico.
Así que me dejo estar y vaiveneo. Para aquí, para allá, para aquí, para allá. El recuerdo, el olvido, el nuevo abrazo, la lealtad, la deslealtad, otra sonrisa, el recuerdo, unos besos vividos desde el perfil. Y el olvido, que otra vez ha venido, en una nueva mirada, tibia y suave, de tarde de domingo y de Palermo. La cosa al fin produce gracia: absurdo, el recuerdo clavando sus ojos en lo grosero del olvido. Y como una balanza buscando equilibrio, querer escribirlo.

MabelBe

domingo, 11 de junio de 2017

En patria

Voy por diagonales y calles cortadas buscando, entre espacios alejados o más cerca, en el medio de los ojos. Es a lo que quiero pertenecer, viva en ella o fuera de ella. La bandera, con colores equilibrados en un enredado minimalismo soberano, envuelve deseos con destellos del cielo de cada siguiente noche, ese que saca estrellas, o sonrisas, que es lo mismo. Puede romperse las veces que quiera, naturalmente tarde o temprano ordenaré sus pedazos. Puedo registrarme desde la inexperiencia de un personaje que no mide el peligro o desde el gesto del momento más absurdo, y así y todo siempre estaré guarecida bajo la transparencia sus censos justos. Puedo invisibilizarme, resbalar, arrepentirme, telepatizar como un elefante sin encontrar respuesta y llorar, colgarme del vacío, no crecer, burlarme de todo lo que camina frente a mí, condenar, condenarme, que en mi patria no cambia el tiempo ni el tono. En mi patria los habitantes descansan bondadosos, mientras las aguas se aquietan suavemente dentro de una represa esencial que, en simultáneo, siembra flores de todas las estaciones. Camino a través de diagonales y calles cortadas, y siempre la encuentro porque es el punto de calor, y me paro a recordar que antes estuve parada ante el amor de la virgen de la angustia; y antes aún, tanto tiempo frente al espejo de la falta de emoción. O cuando preguntaba `que pasa´ a mujeres y hombres que escribían poesías en fila y monologaban masticando el pasto de la vanidad. Y mucho tiempo atrás, cuando sólo observaba, entre parentescos que tampoco sabían. Camino a través, no es una aldea de cuento maravilloso, no es una historia ficcional, no es el terror ni el amor. Camino sobre lo que existe. Solo así llego. 
MabelBE

lunes, 5 de junio de 2017

Corazón alérgico a la nada

Lo difícil de mi cara brota de un corazón
alérgico a la nada.
Desde que me apropié de aquel atardecer que
nunca tuvo algo que ver con las estrellas
duermo con una grieta incómoda entre los brazos
y el alma anudada a relojes detenidos.
Aún hoy, por momentos, soy un pozo por donde
se siguen yendo mis cosas.
Pero permanezco erguida entre la fuerza

del horizonte claro: me falta saber cuál es
la mirada de ojos cerrados, pisar el tramo superior
de la escalera de incendios, y vivir
esa transmutación de lo imposible en posible
que el mismísimo amor
ha reservado para nombrarme.

.


MabelBe

nada que ver con las estrellas

domingo, 4 de junio de 2017

Un momento de la vida


Fue el instante en que esa mirada buscaba alas en mi cara
cuando mi alma fue otro espacio y
alejándose de mí
me volvió crianza de hijos para hacerlos madurar.
Ni bien empiezo a sentir, ya siento mis paradojas.
Debe ser la luz del sol del mediodía
o un momento de la vida imposible de fingir
lo que me lleva adelante. Y seguir así, seguir
siendo, ante cualquier sepultura
que intente ser un vacío disolvente de esperanzas.
Yo ya no quiero pedir por favor a los momentos.
Fueron muchas madrugadas
llenas de faltas lloradas en los ojos y en la sien.
Debe ser la gran masa que ya pasa. O esos desgarros
tan propios de lo inútil. Debe ser que ya no quiero
la ganancia a cualquier costa
si no hay gracia.
Soy la gente, pobre gente. Me equivoco fácilmente.

MabelBE


viernes, 2 de junio de 2017

Un espacio adulterado

Resignificar será porfiar por la alegría sin sufrir la espera?, como tener las anginas de la niñez, con el plus del peso de las ausencias en el pecho y sin que moleste?, incluirá no dejarse engañar ni por uno mismo?

MabelBE

Salida entrada salida

................Cada SALIDAes
.............................una
.........................entrada ...A
...................otro lugar.

......................................................................................................................Tom Stoppard

El resto es verso

Prospectación no es prospección


Exploro el tiempo de las aguas subterráneas en una arqueología de datos superfluos, sólo para acercarme a las indicaciones. Y seguir sin entender. Una forma más de procrastinación.
Si elijo el mismo sonido para cada nivel alcanzado, está prevaleciendo el sonido. Si elijo el mismo camino después de cada nivel alcanzado, no está prevaleciendo el camino. 
La contundencia de la estadística es destructiva por su falta de magia, aunque a veces turbe. Desde que apareció, como una sensación invasora presentí la alteración: me estaba previniendo, ojo con la efímera pulsión de esperanza, que todo puede cambiar, no mires de frente a los relámpagos, ojo que ya no está
Contesto entregando un amor en rehabilitaciónUna mirada que se confunde y el día cambia, una sílaba mal ubicada y todo puede irse al carajo, la arqueología bosquejando datos superfluos, dónde se ha visto!?
En este margen gris sin siglo le digo hierba tibia al pasto seco, y empiezo a darme miedo. A la vez, el sinfín de hipótesis que me acompaña cada mañana quiere aniquilarme, pero sólo me roe suavemente... Salvo tres cuestiones, todo me roe suavemente y nada más.

MabelBE

domingo, 30 de abril de 2017

Lectura, viajes, amor



Que al ser humano le apasiona viajar es una cuestión que nadie discute. Desde siempre. El por qué, es más complicado de explicar porque los viajes son parte indisoluble del espíritu y, ya se sabe, el espíritu es algo escurridizo. Tal vez sea que concede el hábito de vivenciar colores, hasta entonces ignorados, y a la realidad del mundo, dentro de la dimensión vital que encierra cualquier viaje, y esto es algo que todos deberíamos vivir. Tal vez sea que viajar es una actividad física, una actividad psíquica, y una actividad espiritual, constantemente interrelacionadas, en continua transmutación. Como el amor. Como la lectura.

Pienso que todo paisaje es como un libro, que admite amorosamente miles de lecturas y permite que cada paseante resignifique -en ese presente original- el suelo donde está parado, otorgándole un sentido especial a partir de la propia experiencia personal.

Así como la lectura forma, transforma, informa y conforma, colocando al lector en perspectiva con lo que es íntimamente, enfrentándolo a su propia esencia, cada paisaje que ingresa al ánimo del viajero es una nueva herramienta para su vida, la que lo acunará y sostendrá imprimiéndole energía cuando sea necesario, la que le permitirá reinventarse a través de la enseñanza de lo vivido a lo largo de su existencia.

Cada individuo es un universo, una suma de paisajes que sus ojos aún no miraron. O una búsqueda propia del mundo, cada vez que imprime su mirada personal a cada horizonte. Hay viajeros a los que les encanta la ciudad y las calles con sus vidrieras, los hay exploradores de paisajes característicos, mientras que otros buscarán conocer las costumbres mezclándose con la gente del lugar. Y asimismo, cada sitio posee una energía determinada, única pero que actúa diferente según la persona. Viajar es una lectura, porque viajar es sentir el movimiento del entorno y la evolución de sí mismo adentro de la vida. Por ésto digo que cada viaje es una historia de amor, con el entorno, con el paisaje, con la cultura y el arte del sitio visitado, con el aire y con los atardeceres, con el aprendizaje.

A dos personas les puede gustar mucho el mismo sitio, ponele Merlo, en San Luis, y cuando les preguntas que es lo que le encuentran de maravilloso, una te dirá que la energía del lugar y su gente, otra te contará acerca de la mansedumbre de sus pájaros, como habrá quién retiene el color indefinidamente bello de sus cerros y quién se maraville con el águila que baja a comer todos los días a la misma hora. Igual pasa adentro de varias personas que leen un mismo texto.

El viajar nos entrena la capacidad, la aptitud y la actitud para ver lo nuevo, lo extraño, lo no cotidiano. Nos cambia la mirada, como cada historia de amor. Nos permite el milagro de la resignificación, como cada nueva lectura. Viajar nos vuelve más maduros, más profundos, más humanos; hace que nos sintamos más cerca del mundo porque conocer un poco más el mundo que nos sostiene es conocernos más a nosotros mismos, con una manera que no se circunscribe a ningún lugar concreto y se asienta en algo más profundo: su esencia maravillosa, la que deja la huella interna, ese gusto a cosa insuficiente e imperfecta que impulsará al próximo viaje; y así… porque el viajero asume como propia la aventura de sentir que siempre habrá una emoción para emprender, como un lector ante el libro, como cuando sentís cerca al amor y le sonreís.




MabelBE ·  2008

viernes, 28 de abril de 2017

Eso

Lo que pasa es que necesito ir completándome, aunque a veces con el centro un poco hacia el afuera. Soy como un opúsculo, una escritura guiada y a la vez investigándome. Un cerco con vida propia que crece, se aísla, se frustra cada vez que se envalentona, y avanza. Avanzo como un animal sinuoso y me transformo en lilium, muchos liliums, grandes colores. Y más adelante ahí voy, río con piedras abajo, como si no supiera. Y cuando me invade esa pulsión de felicidad, que dura rato largo y se busca que vuelva después siempre y siempre después, ahí me encuentro un poco y me reconozco en un despliegue de hermosura al saludar a mi alma, y luego al abrazar a mi propio espíritu, que es como abrazar a la tierra y a la energía de la tierra, el todo de todos. Y a la vez, adentro de una burbuja que define mi propio entendimiento, desprecio lo que soy. Todo es momentáneo, pero bien vertiginoso. Por dónde te vería entrar?, cómo?, con qué fuerza maravillarías mi aura?. No quiero ser usada por la indiferencia de la exposición. Temo que eso me mate para siempre. Y a la vez te busco, sé que cuando aparece la noción también aparece el miedo. Tan feroz, aquel todo de todos. El día que explote, el mundo va a cambiar. Por eso necesito completarme. Y para contemplar al amor de paseo, elegante, en el mas cómodo azul, haciendo desaparecer este sinsentido. Si pudieras igualar, si hubieran podido igualarlo. O si yo pudiera hacerlo. Claro que sé lo que necesito, eso es lo que pasa.

MabelBE

miércoles, 26 de abril de 2017

Escritura

Ser escritor significa que uno descubre en sí mismo una segunda personalidad oculta y en un esfuerzo paciente de muchos años hace que ésta y su entorno salgan a la luz. La literatura es para mí lo más valioso que creó el ser humano para entenderse a sí mismo. / Orhan Pamuk.

sábado, 18 de marzo de 2017

Ilativo

Progresivamente, a veces urgente y otras como que no pasa nada, en direcciones ajenas hacia otras direcciones ajenas, cada dia más adentro de este sopor naturalizado, esta humanidad -de humanidad extraviada} va perdiendo la intuición.  MabelBE


miércoles, 15 de marzo de 2017

María la nube

María la nube: 
Camino entre espinas en la oscuridad
hacia aquello que fue hacia lo que será
y mi única arma mi único sostén
son mis uñas violetas como el ciclamen.

El antifonista: 
La vi en todas partes. Con una copa en la mano mirando el vacío. Escuchando discos en el piso. Caminando por la calle con anchos pantalones y un viejo impermeable. Frente a las vidrieras para niños. Más triste entonces. Y en las discotecas, más nerviosa, comiéndose las uñas. Fuma incansablemente. Está pálida y hermosa. Pero si le hablas no te oye. Como si algo sucediera en otra parte -algo que sólo ella percibe y la espanta. Aprieta tu mano, lagrimea, pero no está allí. Nunca la toqué ni tuve nada de ella.


María la nube [María Nefeli] / Odysseas Elytis

sábado, 11 de marzo de 2017

Cosas variadas

En esa gente de río que es como un nene inocente, de picardía inocente, en que el río no es el mar, en cómo harta la vergüenza,
.
en que vamos para el lado del bien por la imagen de eterno bien de un ser invisible que observa todo y no lo conozco pero le obedezco demasiado, y qué es el bien,
.
en que si impulsáramos a la tristeza para que salga por los ojos -como un torrente aceitoso de afectividad mal ubicada- y una vez que termine verificáramos que sea para siempre el olvido de esta mirada agrandada, de este dolor profundo, de los gestos azules y estúpidos, de semejante destierro, de semejante desgracia, de esta mierda de tristeza, muérdago y estrago, todo junto,
.
en remolinos de ideas para pisar los lugares de mis sueños principales,
.
en que quisiera cansarme de este desgarro, en el mar, en que me cuesta aprender cómo suceden los fastidios, otra vez en el mar
.
en que por qué no aparece la fuerza de esta lucha primaria en alguna parte del cuerpo, así puedo decidir dónde me ubico (en el bien o en el mal que hay en el bien) y dónde, en cada batalla de este caos de contínuas guerras humanas,
.
en cómo puede ser que de pronto el día se ponga así, fresco, cómodo, hermoso, 
.
en que por ahí nos gobierna un pato sturgeoneano, en que voy descubriendo mis boicots,
.
en que no sé si pedir perdón o no, basta de espejos y conejos turbios, en cómo decir cualquier cosa,
.
en las sociedades de los universos mágicos y modestos y en los límites y razas, y en el sufrimiento, y me proyecto y desproyecto de todo lo que pasa por mí, por aquí, y sin recomponerme saludo.



MabelBE

Y no quiero moverme de aquí

Libre de la carga del sufrimiento
acepto la pérdida.
Al fin y al cabo soy un argumento
que cae y se reparte blandamente
como la miel en el te de la mañana.
Que fácil había resultado. Ubicada

en el presente
me transformo en un augurio
que pregunta si eso que flota ¿en

la nada?
es un espejismo que se desvanece

entre sí
o en mí.


MabelBe

viernes, 10 de marzo de 2017

Tanta daga

Vos sabés que a veces me pongo a pensar en histerias, fobias, pánicos, esas porquerías, y me digo que soy un cartel mal puesto en la calle, una actriz que tapa los destellos felices malactuando dos o tres destinos a la vez. Soy una desterrada, llena de regalos griegos.
Pero no soy la única, me parece. Miradas casi decrépitas en las fotos, salvo la del abrazo familiar, ruegos constantes por recuperar la infancia.
Tanta arruga en tan poco tiempo, preguntas en el "te acordás" de una primera persona plural...
 
Hay cosas que busco saber, asumo esta búsqueda desde un espacio que me impide envejecer. Y sus continuaciones madrazas, consentidas en la poesía. 
Y vos sabés que les tengo ternura. Por momentos a unos, luego a los otros, y así. Tan raro. Será esa pena que me han transmitido y que permanece en el tiempo, será que nunca he amado, que sólo percibo el cariño y la mecánica de la ayuda?. 
Esperaré. No tengo elección. A pesar de las palabras repetidas, lo que vale son los ojos. 
.
Dicen que se fracasa cuando se parte de una ambición vacía, en lugar de hacerlo desde un sentimiento concreto. Pero puede haber fracaso en ambos casos. Y en los adyacentes.
Una sumatoria de corazones "dejándose elegir" es un ejemplo de que se puede, a pesar de haber presentado la renuncia, permanecer en el enganche de los entretelones. 
Yo soy una actríz fatal, ya lo sé, pero el diseño del repertorio principal tiene problemas, la música de cada una de las escenas hace agua, el guión está escrito con desgano y alegre desconocimiento. 

Harta, como vivir en un sitio del que no se forma parte. Vos sabés, tanto rejunte, tanta daga, tanto cariño sin pasión, tanta piel, tanta fobia, tanta histeria, tanto pánico. Qué necesidad, soportar en vida algo peor que la muerte, ser tantos en la misma cosa...

MabelBE

sábado, 4 de marzo de 2017

Un espacio no se hunde

En el corazón, una luz. Y genera la permanencia de escuchar con el alma, de retumbar en las entrañas, promesa de infinitud mientras dura.

MabelBE

miércoles, 8 de febrero de 2017

El vestido 2

Tengo el alma partida
y una confusión que envuelve,
con ese tipo de cosa
resbaladiza y mortificadora,
física,
que se escurre en la pena
.......... de este cuadrilátero
.......... y en su energía despiadada
.......... sin límites ni esquinas, odiosa
y en un primer round.
Me muevo por el lugar e investigo mis ojos
entre los sentimientos y sus cuestiones,
vuelvo a la puerta de las reacciones,
me apaleo, y estos brazos
despegados de mi resto, como guantes nostálgicos
ingresan, destilan, se filtran
en la melancolía
de lo que no sirve.
El destino es mentira,
tengo el alma partida
y a un espíritu en alerta que lucha,
rebelde y solo, arrojado.
No es la primera vez. Yo le temo
al alma partida y a la gente
que me parte el alma,
pero más temo la angustia
de los brazos despegados de mi resto y de los restos de mi resto.
Me provoca temor no entender.
Como, cuando, donde, quien, que,
me guarecen.
Mientras ejercito y revivo huesos
cargados de ensueños,
busco en mi mente a la suerte
para actuar o para atacar, según.
Tengo un alma con varias victorias
que se desangra
y una vigilia valiente que se vuelve estéril
.......... .por esa piña de costado que casi me deja nocaut
.......... .agrietada en una soledad absurda
.......... .e implantada.
.......... .Me reanimo, voy y la atrapo, se escapa en lo difuso,
........... es mía otra vez,
........... pierdo este round
........... y me siento un poco cansada
de batallas.
A veces pienso en dejar lo que soy
pero desde que me enteré que el destino no existe,
no sé como hacerlo.
Cuarto round abandonado por desolación.
Me hundo en su aridez,
extraño hamacarme en la normalidad
hasta lo que sea.
Me reanimo, no repetiré errores
así que pido agua,
le acomodo los guantes al alma,
y pinto una pared,
me cambio el vestido,
hago crecer una sonrisa
o levanto otra fila de ladrillos, según.


MabelBe / AKASHIA. Ojos cerrados

lunes, 6 de febrero de 2017

Esta tarde

















.
Un inicio de primavera adentro de un verano.
Puedo sentir un jardín afuera
en vez de las sierras de cemento
y sentir que no hay situación de realidad
porque el amor lo puebla todo.
Y sentir que hay que seguir
y seguir sin perderse en el olvido
que querrá reemplazar al propio techo.
Qué preciosura sentir
alguna colorida victoria
del fin suave de un otoño
que simpatiza con los demonios claros
en escrituras de alma guiada.
Hay rayos que abrazan
y sentir que son tan imperceptibles
como la manera de nutrir que más extraño.
Todo el resto es este perfume que refresca
para poder abrigar al sentir del tiempo
que nace en las ventanas
esta tarde.


MabelBE

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