domingo, 28 de septiembre de 2014

Tame Impala


Contarlo

Situación de tarde de domingo con llovizna. Me voy, vuelvo, otra vez salgo. El te que se enfria, qué ganas de llorar, qué forma de acostumbrarme a pasar días inmóvil, estratificada en dos ojos confusos, cuándo lo habré aprendido... Otra toma: mi cara y otras, tiradas por todos lados, piedras pisadas por pies aéreos, como fondo una playa que para apaciguar se transforma en ciénaga. Sobre el final, el aburrimiento apresa al caos, pero yo le gano al nigromante, porque este espacio sólo puede ser mito que se desocupará, quién sabe mágicamente, como una fábula, con cada estación que madure en mi cuerpo. Y porque soy para contarlo.

MabelBE

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Conceptos

Si tuviera que abandonar la perspectiva de que saldrá lo original de mí, la vida cesaría en su sentido.  Muerto el inicio y final de lo que soy. Pero no hay que tener miedo. No hay algo que tiente, nada que se pueda tocar o pisar. Pasión que adolece de la valentía que se admira en los héroes [esos en los que no se cree totalmente].

Mi mundo es un archivo de luces que se apagan ni bien enceguecen. Tantas frases largas donde lo esencial es el guardián, -“aquí ustedes no pasan” exclama sin voz. Sólo queda el archivo, el lugar donde se aguarda. Y nada más.

No, mejor soy una estantería de libros que recubre las paredes de la habitación que es hogar y ajenidad. Camino mirando los lomos con sus inscripciones, que suponen la sabiduría. Los ojos resbalan y para qué explicar mas. Todo lo mío está almacenado en otro sitio, pero no se me es dado ingresar allí. No puedo llegar a la entrada. Vagabundeo por los alrededores intuyendo que por algún costado está la dirección a seguir. No señal, no signo. No ayuda.

¿Cuánto faltará para los últimos días de mi vida?

Esos secretos que esperan ser develados, inacabados e infinitos, impenetrables, indiferentes e impiadosos, de mesura aplastante, esperan en el cuerpo. Y el cuerpo espera, la elasticidad trae admiración, la piel quema en las manos, los gestos desnudan.

Si tuviera fantasmas, serían dulces como la miel. Zigzagueantes, cayendo en la pausa de sí mismos, como tiempos transparentes. De violeta y verde, con una semisonrisa resignada, estarían a la espera del hueco de energía liberadora que el poder les prometió entre charlas aburridas de tarde de sábado sin planes.

Desde la enfermedad, soy una mariposa obediente al clima, que vuela su vida entre colores imperceptibles. Seda sin centro de pasión que trae el dato de qie es por otro lado. A olvidar. A lo siguiente. Nueva búsqueda. La poesía es el vestido, la valentía siempre esperanza, y la profundidad del universo es el heroísmo que sostiene mi espíritu.

Sentada bajo la frescura del árbol más viejo de mi memoria y mi mirada, quisiera pasar el resto de mi vida anestesiada en semejante tibieza. Brisa en el juego de palabras. Conceptos archivados.
Soy la zeta del camino, me dirijo a las estrellas del amanecer.


MabelBE

jueves, 11 de septiembre de 2014

Viento


Que el viento se doble y silbe, que atrape el silencio de unos labios voladores en un sueño de avispas y mariposas. Que parezca excesivo, que no importen los colores, que se confíe en los ojos propios. Ya habrá tiempo para reunir pruebas, para entender el mundo suspendido de las estrellas y acercarme a la voz del antifonista, para encontrar esa energía sin que el viento me sostenga. Vengo con un destino incluido en los pasadizos de un árbol siempre en flor. A veces, unas manos rozan mi alma, dos alas hablan con un ritmo de amor que suena a fantasía, y al otro día lo olvido todo.
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todo menos la felicidad
MabelBE

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Un espacio sin mal

Ser inconsciente desnudo, liana activa que remodela ademanes de huída o de amarra. Vivir en el constante juego del pensar. Basta de borrar impunemente cadenas de diálogo, basta de nostalgia en los poros, basta de maestros que humillan.

MabelBE

sponfeldner

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