lunes, 8 de diciembre de 2014

Conceptos

Si tuviera que abandonar la perspectiva de que saldrá lo original de mí, la vida cesaría en su sentido.  Muerto el inicio y final de lo que soy. Pero no hay que tener miedo. No hay algo que tiente, nada que se pueda tocar o pisar. Pasión que adolece de la valentía que se admira en los héroes [esos en los que no se cree totalmente].

Mi mundo es un archivo de luces que se apagan ni bien enceguecen. Tantas frases largas donde lo esencial es el guardián, -“aquí ustedes no pasan” exclama sin voz. Sólo queda el archivo, el lugar donde se aguarda. Y nada más.

No, mejor soy una estantería de libros que recubre las paredes de la habitación que es hogar y ajenidad. Camino mirando los lomos con sus inscripciones, que suponen la sabiduría. Los ojos resbalan y para qué explicar mas. Todo lo mío está almacenado en otro sitio, pero no se me es dado ingresar allí. No puedo llegar a la entrada. Vagabundeo por los alrededores intuyendo que por algún costado está la dirección a seguir. No señal, no signo. No ayuda.

¿Cuánto faltará para los últimos días de mi vida?

Esos secretos que esperan ser develados, inacabados e infinitos, impenetrables, indiferentes e impiadosos, de mesura aplastante, esperan en el cuerpo. Y el cuerpo espera, la elasticidad trae admiración, la piel quema en las manos, los gestos desnudan.

Si tuviera fantasmas, serían dulces como la miel. Zigzagueantes, cayendo en la pausa de sí mismos, como tiempos transparentes. De violeta y verde, con una semisonrisa resignada, estarían a la espera del hueco de energía liberadora que el poder les prometió entre charlas aburridas de tarde de sábado sin planes.

Desde la enfermedad, soy una mariposa obediente al clima, que vuela su vida entre colores imperceptibles. Seda sin centro de pasión que trae el dato de que es por otro lado. A olvidar. A lo siguiente. Nueva búsqueda. La poesía es el vestido, la valentía siempre esperanza, y la profundidad del universo es el heroísmo que sostiene mi espíritu.

Sentada bajo la frescura del árbol más viejo de mi memoria y mi mirada, quisiera pasar el resto de mi vida anestesiada en semejante tibieza. Brisa en el juego de palabras. Conceptos archivados.
Soy la zeta del camino, me dirijo a las estrellas del amanecer.


MabelBE

domingo, 30 de noviembre de 2014

Visión de conjunto


Un espacio de instrucciones parciales

Volcar los ojos en las imágenes del libro de las conclusiones de otros. Descender por la vara de luz de cada página que se elige dejar abierta. Doblar la esquina que guarda la fotografía hasta el instante que viene. Y esperar.

MabelBE

Vuelvo


Se abanican las plantas, el patio contrasta esta quietud que enfrenta al viento con un vestido a punto de volar. Miro el choque de las hojas en la pared, miro cómo continúan el camino formando alas. Estos ojos son parte indeclinable de la eternidad. Resumo el cielo en una sonrisa nacida de la lágrima que cayó sobre el tejado hace tanto tiempo, cuando también se cayó el tejado, y me preparo para acariciar el dolor hasta curarlo con una estrofa. Con las alas, me preparo para lo que viene siempre después. Y, en un relámpago de paz y permanencia, triunfa el éxito del paisaje casi inmaculado donde vuelvo a vencer.

MabelBE

El poeta danes



del blog de n. schuff

viernes, 28 de noviembre de 2014

Limpiando el aire

Me ordenaba y me deseaba
que fuera mejor
que todos los sacrificios que hice
para agradar a esos ojos

y a otros ojos parecidos
dejando el ensueño y la sorpresa
para ser un calco anulado de perdones.

Mucho tiempo seguí vistiendo esa percepción
hasta que otra tarde
tan cualquiera, una tarde sin fecha
giré sobre mis pies en movimiento
y no me levanté de la caída.
Así ví a la libertad y me puse a pensar
que ser puede ir separado de mejor.
 

Hoy a veces tengo momentos sin niebla
en los que revivo la tarde
donde la sensación de fin
fue un inicio de vida real.

Momentos sin niebla
en que puedo ver una figura sentada
bajo el árbol de siempre

elástica de distancia
entre sinsentidos tirados
como bolsas de basura rotas, simulando

utilidades, sin azar
y una renacida claridad
que ronda alrededores.

La renacida claridad es lo que importa.
Ahí, aquí, así, limpiando el aire.
 


MabelBE

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