lunes, 27 de abril de 2015

Granizo en la playa

Creo que estoy protegiendo a un ser, y en realidad lo estoy ahogando. Cuando me doy cuenta, lo libero, le pido perdón, trato de que respire sereno, lo abrazo y lo acaricio, y el ser me muerde. Me saca un pedazo de cuello, me sorprendo, me asusto, es increíble. Me desespero, el ser vuelve a colocarme el pedazo de cuello, todo queda como antes. El ser tiene una magia que yo no conocía, el ser soy yo.


MabelBE

viernes, 24 de abril de 2015

Hoja

Quise mirar atrás, pero sólo miré hacia otro lado. Quise ser una posibilidad de éxito y, al enredarme en amores que parecen humo pero son perfume ajeno, dejé a mi alma para que descanse un poco y al ratito la retiré.
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La despersonalización favoreció el recorrido: tengo un cofre con todo lo que fui perdiendo en el camino y que no se refiere a mí, en tiempos en que anduve por ahí sin preguntarme si esa era yo.
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Quise ser esa entidad que a veces sale de adentro para contarme con un arrullo seco y perfecto sobre mis implosiones, y me asustaron mis manos portando un bisturí que nadie me enseñó a usar. 
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Luego, sin rencor, mis cadenas de diálogo se borraron impunemente, y destilé esencias de un nuevo paradigma. 
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No importan los desatinos, cuento con la atmósfera del romanticismo. Soy una hoja que nace en la palma de la vida. Heredo lo que me es inevitable y lo acepto. Reaparezco lentamente.

MabelBE

Nombre y gestión

¿De qué se tratará dar o no dar el physique du rôle de genérica?
Sin encontrar una manera mejor [al final, soy la que carga con la distancia de gestión] entro en sitios no recomendables, oscurecidos, sin plantas, con soledad desesperada. De puro curiosa, diciéndome cosas como "qué miedo el riesgo", colapso rutinas entregando voluntad, albedrío, y a veces hasta el honor por un rato.
Envolverme en una funda donde nadie llegue, donde los malos códigos son como papeles sucios, donde la inestabilidad se rompe, no resulta buena opción. Y cómo seguir pensándolo bajo el apretujamiento de los transportes públicos, rumbo a otro día de suposiciones que nunca se vuelven certezas... Algo falla, muchas ventanas siempre cerradas. 
Impresiona la abundancia de patrones morales que funcionan sólo en determinados días y horarios. ¿Dónde quedaron los guías ancestrales del entorno?
Las pasiones que se adosan a la espalda pretenden pigmentaciones y texturas, sin verificar el estado del alma. Cuando las confino, se vuelven miserables de tan vengativas, y a ésto no puedo dejar de temerle. Pero es que tengo antipatía por las rutinas, y cada vez más preguntas sobre las paredes a pintar de la casa que -tal vez por genérica- nunca se derrumba.

MabelBE

Patria

Cándida esperanza

En la misma bolsa de gatos está la espera del amor y el temor a los suplicios, no es novedad. Observo el olvido del anciano y los primeros pasos de un niño, recibo el aroma de las flores y escucho a la violencia, mientras admiro la eternidad, su inmutabilidad, su puta indiferencia.
A mí me atrae lo absoluto de lo perenne, a pesar de que hace mucho que no elijo la acción.
La misma, la única acción, la que contempla y no transmite más que un reflejo diferente en cada alma: la vida puesta en cándido y lejano infinito. Por eso hay sacrificio en mi esperanza, por la falta de prestigio al aventurarme a semejante antítesis, sintiéndome desde el vamos la más sola del universo.
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MabelBE

Lo abstracto y lo concreto

Voy dibujando y desdibujando, envuelta en una secuencia de insumos espirituosos que me capta las emociones y las vuelve desconocidas. Poca fortaleza queda después una inanición extrema. Con engaños sin perdurar, creí buscar una casa junto al río y una planta que me descanse a la sombra de la contemplación. Es indicio de florecimiento y de decadencia, lo conozco bien: una realidad adentro de un sitio mío que no es cuerpo ni psiquis, ambiente de juego que me desarrolla y me diagnostica y me asume, no es enternecedor este vacío. Es indicio de lo que es tan inexistente como definitivo. Y en realidad buscaba huir.
Temo que el dibujo cobre vida y también temo a lo que aparezca después. Porque nunca termina ahí. Alegremente, sólo es otra cosa, siempre.
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MabelBe  
· indiferente cambio de paradigmas / desde lo ajeno ·

Mi otoño es verde

32. No nos perdimos de nada


Por más que parezca cualquier otra cosa, sólo estoy midiendo el alcance de mis propios límites, la forma del poder, esa capacidad de regeneración y de acción sobre la que tanto escuché. Y cuando digo "venganza", no hablo de un estilo para herir, sino que busco resarcir del ahogo vaciado a mi alma asustada por los hechos, con el círculo refrescante del olvido a todo. El hombre de la mañana me deja hacer y espera.
Y es este mismo círculo el que me permite sopesar alcances, miserias, los disminuidos niveles de autoestima, agujeros defensivos de mis partes tristes a la deriva, el maldito inconocimiento. Pero, a la vez, me regala un rato donde la situación se me antoja y camina en mis caprichos.
No lo puedo creer. Se me multiplican los sentidos. Las piezas vuelven a ocupar los espacios que corresponden a los ojos que miran con una misma forma de mirada. Todo extraño por nuevo. Más extraño cuando la fuerza de la suavidad borra esa dureza que durante años venía cargando el aire.
-No nos perdimos de nada, Mabel, ni siquiera de los límites, ni siquiera de la venganza, me sonríe el hombre que transporta la mañana, con un ramo de flores coloridas en la mano.


MabelBe

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